Me han estafado por internet: qué hacer para denunciar y recuperar el dinero
La primera reacción de casi todo el mundo al descubrir una estafa online es el bloqueo. La segunda, la vergüenza. Las dos son comprensibles y las dos juegan en contra: en este tipo de delitos, la posibilidad de recuperar el dinero se mide en horas.
Lo primero: las 24 horas siguientes
- Avise a su banco de inmediato y solicite por escrito la retrocesión de la transferencia o el chargeback si pagó con tarjeta. Cuanto antes, más probabilidades de que los fondos sigan localizables.
- No borre nada. Conserve correos, mensajes, capturas de conversación, anuncios, perfiles, números de cuenta y justificantes. Haga capturas con la fecha visible.
- No contacte más con el estafador ni acepte «devoluciones» que exijan nuevos pagos: es una segunda estafa muy habitual.
- Denuncie en Policía Nacional, Guardia Civil o Mossos d’Esquadra, o directamente en el juzgado de guardia.
Cuándo un engaño es delito de estafa
El artículo 248 del Código Penal exige tres elementos encadenados: un engaño bastante, un error en la víctima provocado por ese engaño, y un acto de disposición patrimonial que causa el perjuicio. Si falta cualquiera de los tres, no hay estafa penal, y el asunto se convierte en un incumplimiento civil que se reclama por otra vía.
Esa distinción es la que decide muchos procedimientos. Un negocio que sale mal no es una estafa; un engaño urdido desde el principio para no cumplir, sí.
Estafa agravada
La pena sube cuando la cuantía supera los 50.000 euros, cuando recae sobre bienes de primera necesidad como la vivienda, cuando se abusa de relaciones personales o cuando se comete por un grupo organizado. En estafas cometidas a través de internet contra muchas víctimas, la agravación es frecuente.
Las modalidades más habituales
- Phishing y suplantación bancaria: SMS o correos que imitan a la entidad para capturar claves. Si hubo fallos de seguridad del banco, cabe reclamarle también a él.
- Fraude del CEO: correos que suplantan a un directivo para ordenar transferencias urgentes. Afecta sobre todo a empresas.
- Compraventa entre particulares: productos que nunca llegan, o pagos que nunca se reciben.
- Estafas de inversión y criptomonedas: plataformas que muestran beneficios ficticios y bloquean la retirada de fondos.
- Estafas sentimentales: relaciones construidas durante meses que terminan en peticiones de dinero.
¿Se puede recuperar el dinero?
A veces sí. Las vías realistas son tres, y suelen combinarse: la retrocesión bancaria cuando aún no se han dispersado los fondos; la responsabilidad civil derivada del delito, que se reclama dentro del propio procedimiento penal si se identifica al autor; y la reclamación a la entidad financiera cuando ha incumplido sus obligaciones de seguridad o de verificación.
Personarse como acusación particular cambia mucho las cosas: permite proponer diligencias —oficios a bancos, rastreo de cuentas, identificación de titulares— en lugar de esperar a lo que haga de oficio el juzgado.
Qué pasa si es usted quien está siendo investigado
Muchas personas descubren que figuran como investigadas por estafa por haber cedido una cuenta bancaria —los llamados muleros— sin ser conscientes de su papel. También aquí la calificación jurídica lo es todo: entre la estafa, el blanqueo por imprudencia y la absoluta falta de conocimiento hay una distancia enorme en pena.
Le ayudamos
En Pablo Luna Abogados llevamos procedimientos por estafa y delitos patrimoniales, tanto en defensa como ejerciendo la acusación particular en nombre de los perjudicados, en Barcelona y en toda España.
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Este artículo tiene finalidad divulgativa y no sustituye el asesoramiento jurídico individualizado.