¿Qué son los Delitos contra las Personas en España?
Los delitos contra las personas son aquellas conductas ilícitas que atentan contra los bienes jurídicos más fundamentales del individuo. En el ordenamiento español, estos delitos son considerados de especial gravedad porque protegen la esencia misma del ser humano: la vida, la integridad física y moral, y la libertad.
El Código Penal español regula estos delitos de forma exhaustiva, principalmente en el Libro II. El delito más grave es el homicidio y su forma agravada, el asesinato (Título I), que castigan la acción de quitar la vida a otra persona.
Junto a ellos, se encuentran los delitos de lesiones (Título III), que sancionan cualquier menoscabo a la integridad corporal o la salud física o mental. La gravedad de la pena varía enormemente según el resultado de la lesión y los medios empleados.
Además, esta categoría engloba otros tipos penales fundamentales para la convivencia y la dignidad. Entre ellos destacan los delitos contra la libertad (como las detenciones ilegales, las amenazas o las coacciones) y los delitos contra la libertad sexual (como las agresiones sexuales). También se incluyen aquí los delitos contra el honor (calumnias e injurias) y los relativos a la intimidad y la propia imagen.